El vocalista y bajista de la banda de metal Slayer recorrió las instalaciones del CDE y fue reconocido por el presidente de la institución.

Tom Araya, vocalista y bajista de Slayer, una de las bandas más influyentes del metal en el mundo, es viñamarino de corazón y vive la pasión Oro y Cielo a pesar de haber dejado el país a los cuatro años para radicarse junto a su familia en Estados Unidos.

En 2011, su foto con la camiseta del Everton de Viña del Mar, frente a los 50 mil fanáticos que repletaron el Yankee Stadium, en el concierto Big Four, que reunió a Slayer, Anthrax, Megadeth y Metallica, dio la vuelta al mundo.

Luego de que este martes cerrara su gira de despedida en Sudamérica con un gran concierto en el Sporting Club de Viña del Mar, este miércoles visitó las instalaciones del Centro Deportivo Everton para conocer la infraestructura del club de sus amores y también recordar aquellos momentos cuando su padre le pasaba la pasión por el Oro y Cielo.

Tom llegó acompañado de su esposa e hijo, además de su equipo, quienes en conjunto vieron todos los rincones de nuestro Centro Deportivo y junto al presidente Pedro Cedillo; el Director Deportivo, Gustavo Dalsasso; el referente del equipo, Maximiliano Cerato; y todo el personal del club pudieron entregarle una gran alegría al cantante, quien se mostró muy feliz y emocionado en todo momento, donde además pudo recordar su vida en Viña.

“Me siento increíble, mi papá hablaba mucho sobre Everton entonces esto es un sueño, este es mi equipo, soy de Viña y esto ha sido increíble”, afirmó en inglés.

Sobre el regreso a su ciudad natal, el ícono del metal reconoció que “volver a Viña se siente increíble, cada vez que vengo aquí es excelente, ellos me tratan como familia y eso es la mejor parte de todo esto, quiero decir somos una familia y es muy genial”.

Nuestro presidente, Pedro Cedillo, se mostró muy contento por la visita y poder entregar una alegría a un evertoniano que apoya a pesar de la distancia. “Estamos muy contentos de poder recibir una estrella internacional del metal y que además es hincha viñamarino, por lo que sin duda es un embajador del Everton por todo el mundo. Siempre tenemos la imagen de la foto que sale él en el concierto con cincuenta mil personas y la camiseta del Everton. Quisimos reconocerlo y estamos muy contentos de que él pudiera disfrutar de este momento”, señaló el mandamás Oro y Cielo.

Cedillo agregó que “estoy muy contento de que él aceptara nuestra invitación y vino con toda la alegría. Él me contaba que su papá era del Everton también y que le gustaba mucho el fútbol, entonces para él fue como traer esos recuerdos de su juventud, así que la verdad me siento afortunado de que él pudiera venir y que fuera algo muy especial”, cerró Pedro Cedillo.

Durante su visita, Tom Araya recibió una camiseta con su nombre y un galardón que lo reconoce como Embajador Oro y Cielo. Además, se sacó varias fotos con todo nuestro personal y pateó un penal a nuestro Director Deportivo e ídolo, Gustavo Dalsasso. “Ahora tengo que ver algunos partidos, pero ahora uso la camiseta y se siente excelente”, afirmó Araya en su despedida.