Con casi dos años defendiendo la camiseta del Oro y Cielo en sus inferiores, el delantero Emilio Müller ha experimentado un camino con altos y bajos, pero ganándose un espacio en los distintos equipos, siendo ahora parte de la Sub-19 que lidera el Campeonato Nacional del Fútbol Joven.

Pero la historia entre el joven oriundo de Iloca y Everton no comenzó en sus primeros años como futbolista, sino mucho después, cuando en el segundo semestre de 2016 tuvo la opción de llegar al Club mediante una prueba masiva de jugadores, mismo proceso que se lleva a cabo desde el viernes pasado y que se extenderá hasta el de la próxima semana en el CDE.

“Estaba en Viña del Mar de vacaciones y un tío vivía acá. Supe que habían pruebas masivas en el CDE, pero ya habían comenzando, entonces me dijeron que en Villa Alemana iban a hacer. Fui, quedé y tuve que hacer todo el proceso para integrarme al equipo”, relata Müller.

– ¿Cómo recuerda sus primeros días en Everton?
Ingresé a la Sub-16 del profe (José) Sabat. Él me dio la confianza ese año, jugué todos los partidos, fui goleador y me acuerdo que clasificamos a cuartos de final en ese torneo. 

– ¿Qué tal la experiencia de luchar por un puesto en las pruebas masivas?
Es un tema difícil, te tocan tres o cuatro balones en la prueba y los debes aprovechar al máximo porque no tienes más tiempo, luego empiezan los filtros. Es súper difícil quedar en pruebas masivas porque cada vez que pasas etapas, vas luchando un puesto con los otros jugadores.

– ¿Algún consejo para los jóvenes que ahora forman parte del proceso que viviste en 2016?
Cuando se está en las pruebas uno quiere demostrar más, entonces uno se pone entre nervioso y ansioso, pero se tiene que estar tranquilo y demostrar lo que uno es como jugador. Acá hay muy buenos captadores y ellos saben a quién llevar.

– ¿Cómo se ha sentido en el Club?
Voy a cumplir dos años en Everton y me he sentido muy bien. En lo personal no he rendido en todas las oportunidades que me han dado, pero la institución se ha portado súper bien. Ahora nos dan proteínas, entrenamos en gimnasio y nos dan todas las facilidades. Incluso el año pasado tenía que estudiar y nos buscaban el colegio y todo eso.

– ¿Y el cambio desde Iloca a Viña del Mar?
Me gustó la ciudad. Estuve en Santiago viviendo, jugando por otro equipo, pero no me acomodé porque Iloca es una playa, entonces acá me acomodé, me gustó el clima y todo eso. Es una linda ciudad para venir a vivir.

– Junto a la Sub-19 han tenido un paso firme en el Campeonato Nacional y ahora son punteros. ¿Cuáles son sus objetivos?
Vamos punteros y a mi no me tocado jugar mucho, pero estamos muy unidos como equipo. El primer paso es tratar de clasificar a la semifinal y el segundo, obviamente, salir campeones

– ¿Y a nivel personal?
Quiero jugar luego en Primera, tener minutos lo más pronto posible y hacer un buen torneo. A futuro quiero irme de Chile.